
Nunca imaginé poder tener
el mundo entre mis manos.
La tierra entera,
con sus calles y árboles,
pájaros y aire,
desiertos y bazares.
Desde que llegaste, niña mía,
desde que formas parte de mi vida
estoy presa,
Dulcemente presa
De tu abrazo,
tu sonrisa,
de tu cariño.
De tus besos

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